Descripción
El reloj de cuco Hönes 160 presenta un vendedor ambulante de relojes y un deshollinador animados. Cada media hora y cada hora, los dos personajes se mueven mientras el cuco sale por su puerta y canta.
Mecanismo y funcionamiento
Fabricado por Hönes, manufactura establecida en Titisee-Neustadt, en la Selva Negra, este modelo cuenta con un mecanismo mecánico de 1 día Regula, accionado por dos pesas en forma de piña. Se da cuerda a diario tirando de las cadenas. El canto lo producen dos pequeños fuelles, sin melodía ni caja de música.
Este reloj de cuco canta una vez cada media hora y luego da tantos cantos como horas a la hora en punto. Una palanca permite el silenciado nocturno manual. El péndulo de madera oscila en la fachada.
Gracias a la sonería de rastrillo, se pueden girar las agujas en ambos sentidos sin dañar el mecanismo.
Un chalet animado en la Selva Negra
El chalet evoca una casa tradicional de la Selva Negra, con un tejado cubierto de tejas de madera rojas colocadas una a una, un balcón calado, contraventanas rojas y jardineras con flores.
Dos abetos enmarcan la escena. A la izquierda, una cierva pasta con su cervatillo muy cerca. En el centro, un tajo y su hacha recuerdan las faenas de la leña, y a la derecha, el vendedor ambulante pasa ante una valla florida.
En cada toque, el vendedor levanta su paraguas, el deshollinador sale de la chimenea y vuelve a bajar por ella, mientras el cuco aparece e inclina la cabeza.
Una escena cargada de historia
El vendedor ambulante de relojes recuerda a los Uhrenträger, aquellos mercaderes que vendían los relojes de la Selva Negra por toda Europa desde el siglo XVIII. El deshollinador es un amuleto de la suerte tradicional en Alemania